lunes, 14 de mayo de 2012

Enfermedad de Bright (primera parte)

Habías oído hablar de la enfermedad de Bright?
Históricamente se clasifica en medicina como una enfermedad renal. En la medicina moderna se describe como una nefritis degenerativa aguda o crónica, especialmente parenquimatosa. Sin embargo, el término "enfermedad de Bright" ha sido reemplazado, pues las enfermedades renales ahora se clasifican según su etiología, es decir, según el origen y causas que las provocan.

     También se la define "como glomerulonefritis parenquimatosa degenerativa, que inicia con un cuadro agudo, y puede resolver o tornarse crónico".

     El estado inflamatorio agudo no diagnosticado e inadecuadamente tratado puede llevar a enfermedad renal crónica.

¿Cuál es su patología?
La enfermedad de Bright contiene un grupo de trastornos que pertenecen al grupo de enfermedades no supurativas o degenerativas que se caracterizan por la presencia de proteínas —principalmente albúmina— y sangre en la orina. En algunas ocasiones también aparece edema (inflamación debida a acumulación de líquido en los tejidos), retención de orina e hipertensión arterial.

     Por lo tanto, si hablamos de enfermedad de los riñones, debemos preguntarnos por qué fallan los riñones. "La mayoría de las enfermedades de los riñones atacan a las nefronas, haciendo que pierdan su capacidad de filtración. El daño a las nefronas puede ocurrir rápidamente, con frecuencia como resultado de lesión o envenenamiento. Pero la mayoría de las enfermedades de los riñones destruyen las nefronas lentamente y en silencio.

     Sólo después de años, o incluso décadas, el daño será evidente. La mayoría de las enfermedades de los riñones atacan simultáneamente a ambos riñones. Las dos causas más comunes de insuficiencia renal son la diabetes y la presión arterial alta.

     Las personas con antecedentes familiares de cualquier tipo de problema renal también corren el riesgo de padecer insuficiencia renal".


Fuentes consultadas: Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y del Riñón; Medline Plus; Historia de la medicina.org - Facultad de Medicina, Universidad Francisco Marroquin, Guatemala.

Continuaremos con este tema...

martes, 24 de abril de 2012

Matrimonio en crisis

¿Por qué hablar de matrimonio en crisis o crisis matrimonial? ¿A qué se deben esas crisis? ¿Qué podemos hacer para enfrentarlas y solucionarlas?

     Tener desacuerdos en una pareja, en un matrimonio, parece ser algo propio a dicha unión. Claro que, como todo acuerdo, al pasar el tiempo suele desvanecerse el brillo, el entusiasmo, la paciencia, y pasan a tener un rol fundamental, la rutina, el desamor, el desgano y otras actitudes, tan diversas como personas hay en la tierra.

     El hombre falla a sus compromisos; la mujer siente que ya no es tan importante en la vida de aquél.

     En las últimas décadas del siglo XX, numerosas de estas diferencias fueron zanjadas con el divorcio. Aunque este recurso legal no es una panacea. Muchos de quienes eligieron esta solución para sus desavenencias, han llevado sus mismas actitudes y enojos dentro de la nueva pareja.

     Especialistas en crisis matrimoniales aseguran que, mejorar la relación entre el marido y la esposa, es la clave para salvar un matrimonio, incluso aquéllos que se consideran “insalvables”.

     Pero hay algo básico a tener en cuenta: ambos deben desear salvar la relación, no basta que sea uno el que realice todo el esfuerzo.

     Como parte de un curso de educación matrimonial, se ofrecen algunos consejos que pueden ponerse en práctica cuando la pareja toma conciencia de que algo está fallando, o cuando creen que su relación –ya en crisis- puede volver a ser auténtica como en sus inicios.

     He aquí algunos consejos para salvar un matrimonio en crisis:

  • Elijan un profesional con el cual ambos estén cómodos, que les inspire confianza y respeto, pues será quien les ayudará a encausar esa menoscabada relación.
  • Aprendan a escuchar al otro. Esto resulta difícil al comienzo, pero se debe tener en cuenta que a la mayoría de las personas nos gusta, deseamos, ser escuchada. “Luego que hayas terminado de dar tu argumentación, tu parecer o idea, recién allí y no antes, voy a darte mi opinión”.
  • Ambos deben admitir su responsabilidad en el conflicto. Esta es una pieza clave, de lo contrario no podrán avanzar hacia la solución. Tu pareja no es “adivino”. No esperes que él deba suponer de antemano lo que te ocurre a ti. Debes hablar con tu cónyuge, y esforzarte por crear el ambiente propicio y momento para hacerlo.
  • Renovar su compromiso con el amor, antes que el amor regrese. Pueden haber sucedido hechos considerados “terribles” por uno de los cónyuges, que hacen que el otro decida dar un portazo y pedirle la separación o divorcio (accidentes con mutilación, infidelidad, alejamiento transitorio por trabajo o estudios, etc.). Si ya han llegado a ese instante, escondan sus rencores, renueven su compromiso con el amor y verán que todo puede cambiar.
  • Si el trabajo, profesión u actividad, de ambos, va tomando más horas de las normales de sus vidas, es tiempo de replantearse si esas actividades son vitales para la subsistencia del matrimonio. Quizás abandonar una, o elegir otra con menos ingresos, pero que les permita estar más tiempo juntos y en el hogar, puede ayudar en mucho a salvar un matrimonio.
  • Si ustedes son los de los que se tiran objetos por la cabeza y discuten airadamente, cálmense, peleen limpiamente. Es raro encontrar un matrimonio sin conflictos, sin desacuerdos, pero lo bueno está en que ambos pueden adquirir las destrezas apropiadas para zanjarlos.
  • Si tu cónyuge te ha sido infiel, y si ha reconocido el error que cometió y el daño que te causó, dale tiempo. El perdón no suele manifestarse de la noche a la mañana. Si tú eres el infiel, o la infiel, debes hacer hasta lo imposible para que tu cónyuge pueda confiar en ti nuevamente. Cumple con las citas, llámalo/a cuando creas que puede necesitarte, avísale cuando vayas a llegar tarde, esfuérzate por hacer aquello que te resultó siempre difícil “porque le correspondía a él/ella”, sácalo/a a bailar, etc. Ten la paciencia necesaria para reconquistarlo/a.

Imagen de: ritmoromantica.com



jueves, 29 de marzo de 2012

Hemorragia nasal

Qué hacer cuando de pronto sangramos por la nariz. Conozcamos las actitudes que debemos tomar cuando sufrimos una hemorragia nasal. (*)

     Lo primero que hay que lograr es que la persona se siente y permanezca quieta.

     Aplica presión externa con los dedos; mantén apretada su nariz por lo menos más de 3 (tres) minutos. Si al soltarlo la hemorragia se detuvo, trata que la víctima no se suene la nariz y permanezca quieta.

     Si continúa con hemorragia, repite la operación de aplicarle presión externa hasta que arribe el médico. Nunca coloques algodón en las fosas nasales.

     Las hemorragias de nariz pueden ser alarmantes para algunas personas pero rara vez son potencialmente mortales.

     Las hemorragias en la nariz son más frecuentes en invierno, cuando los virus son comunes y el aire caliente de los ambientes internos con calefacción reseca las fosas nasales. Se pueden presentar con menos frecuencia en la parte alta del tabique o más profundamente dentro de la nariz; en estos casos pueden ser más difíciles de controlar.


Adaptación del texto original provisto por SEM (Servicio Emergencia Morteros) y agregado de
Medline Plus.

(*) Denegación de responsabilidad: La finalidad de la información que se provee en este sitio de Internet solamente tiene propósitos educativos generales. El objeto de ésta no es sustituir las recomendaciones médicas. Cualquier inquietud o pregunta que usted tenga con respecto a su salud o a la salud de su familia debe discutirse con su médico de familia.
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viernes, 24 de febrero de 2012

Heridas y hemorragias

ACCIDENTES HOGAREÑOS (*)

El sitio del hogar donde más comúnmente ocurren los accidentes que producen heridas y hemorragias, es la cocina, por la gran cantidad de elementos cortantes como cuchillos, botellas de vidrios y artefactos eléctricos que, con su mal manejo, puedan ocasionar heridas importantes.

     Debes tener especial cuidado con las puertas de y con vidrios y ventanales (puertaventanas).

     Llamamos heridas a las lesiones traumáticas caracterizadas por la rotura de la piel, causada por un agente externo o interno provocando un sangrado.

     Entendemos por hemorragias externas como la pérdida anormal o abundante de sangre.

     Antes de atender a un accidentado te aconsejamos que te coloques guantes de látex descartables. En ocasiones las heridas suelen ser muy profundas y lesionan nervios y vasos muy importantes que pueden ocasionar hemorragias abundantes que, si no las resolvemos en pocos minutos, pueden poner en riesgo la vida de la víctima.


Medidas de prevención
  • Coloca todos los elementos cortantes o punzantes, como cuchillos, tenedores (utensilios de cocina en general), botellas, frascos, jarras de vidrio y latas de conservas usadas, fuera del alcance de los niños.
  • Proteje las esquinas de los muebles (mesas, mesones) si éstas terminan en punta.
  • Si hay niños y/o ancianos en el hogar, aplica calcos en los ventanales y ventanas de vidrio transparentes.
  • Es ideal que coloques vidrios reforzados o laminados que eviten el astillamiento en caso que se rompan.
  • No dejes latas abiertas en la heladera o en alacenas donde el niño las pueda agarrar (cojer, tomar).

¿Cómo actuar?
Si por la herida emana mucha sangre, debes detener la hemorragia en forma inmediata.

      Acuesta a la víctima para evitar que se desmaye. Oprime firmemente la herida con un apósito de gasa estéril (o la tela más limpia que dispongas si el apósito se satura de sangre).

     Coloca un nuevo apósito directamente sobre el saturado y continúa ejerciendo presión. Cuando la hemorragia haya cesado, fija los apósitos en su lugar con vendas bien sujetas, pero no tan apretadas, para no detener la circulación.

      Llama al médico y confíale la limpieza y tratamiento de la herida.

     Para prevenir infecciones no toques las heridas con gasas sin esterilizar o con las manos sin lavar. Sin embargo, hay casos de urgencias en los que no quedan alternativas.

     Los adultos tenemos, aproximadamente, 6 (seis) litros de sangre. Perder más de uno o uno y medio litro puede ser peligroso, por lo tanto es de vital importancia que actúes con rapidez, valiéndote de los medios que estén a tu alcance.


Adaptación del texto original provisto por
SEM (Servicio Emergencia Morteros)

(*) Denegación de responsabilidad: La finalidad de la información que se provee en este sitio de Internet solamente tiene propósitos educativos generales. El objeto de ésta no es sustituir las recomendaciones médicas. Cualquier inquietud o pregunta que usted tenga con respecto a su salud o a la salud de su familia debe discutirse con su médico de familia.
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lunes, 30 de enero de 2012

Intoxicación con gases tóxicos

ACCIDENTES HOGAREÑOS (*)

Intoxicación con gases tóxicos
Entre los accidentes más comunes que ocurren en el hogar están los ocasionados por escapes de gas, donde el niño manipula las perillas de la cocina o estufas; monóxido de carbono por la combustión de braseros, estufas a gas, hogares a leña en lugares con escasa ventilación.

Cuáles son las medidas de prevención?
  1. Educa a los niños a no manipular artefactos como las cocinas, estufas, etc.

  2. Ten la precaución de cortar la llave general de gas siempre que no la utilices.

  3. Los lugares donde utilizas estufas a gas o leña, braseros, deben estar bien aireados.

¿Cómo actuar?
Llama al servicio de emergencias médicas y a los bomberos de ser necesario.

     Al ingresar en una habitación donde hay un escape de gas, debes tomar ciertas precauciones que a veces por la desesperación del momento olvidamos:
  • Debe entrar al recinto contaminado con gases tóxicos, de ser posible, una persona por vez;
  • debes abrir todas las ventanas a medida que avanzas, teniendo cierta precaución si las aberturas son de metal porque pueden despedir chispas que produzcan una explosión;
  • no enciendas las luces por el mismo motivo que el de las ventanas;
  • cierra la llave de paso de gas si está a tu alcance;
  • cuida de no ingresar con cigarrillos encendidos.

Si el aire está muy viciado, ingresa de rodillas con la cabeza lo más cercano al piso y de ser posible con un pañuelo húmedo en la nariz.

      Si tienes en ese momento a tu alcance una cuerda larga (los bomberos la llaman la cuerda de la vida) se la atas a la cintura del rescatador, dejando el extremo suelto afuera de la vivienda en la mano de otra persona.

      De este modo, si el rescatador que ingresa llegase a tener algún percance (principio de asfixia) se lo pueda sacar tirando de la cuerda sin correr el riesgo de que otro rescatador ingrese a auxiliarlo y corra el mismo peligro de asfixia.

     No dejes los fósforos ni encendedores al alcance de los niños.

     Revisa o haz revisar periódicamente las llaves y bocas de gas, los artefactos como cocina, calefón y estufas, para constatar su normal funcionamiento.

     Nunca acerques una llama a la boca de gas para constatar si existe una pérdida. La misma podría producir una explosión. Si queremos constatar una pérdida es aconsejable mojar la boca de gas con agua y detergente, si se forma un globo en la espuma es que hay una pérdida, inmediatamente cierra la llave general de gas.

     Si observas que la llama de gas presenta una coloración amarillenta o anaranjada quiere decir que está emanando demasiado monóxido de carbono, enviciando el ambiente. Nuestro consejo es que lo repares cuanto antes.

Primeros auxilios
Una vez retirada la víctima del interior de la vivienda, colócala en un lugar aireado; evalúa su estado de conciencia; abre la vía respiratoria levantando la mandíbula; observa si la persona respira (MES), y si tiene pulso.

      Si la respuesta es negativa, comienza de inmediato con las maniobras de RCP (Reanimación Cardiopulmonar).

     Si la víctima está consciente, aflójale la ropa, retira, si los hubiere, a curiosos de su alrededor para que el paciente pueda inspirar la mayor cantidad de oxígeno posible.


Adaptación del texto original provisto por SEM (Servicio Emergencia Morteros)


(*) Denegación de responsabilidad: la finalidad de la información que se provee en este sitio de Internet solamente tiene propósitos educativos generales. El objeto de ésta no es sustituir las recomendaciones médicas. Cualquier inquietud o pregunta que usted tenga con respecto a su salud o a la salud de su familia debe discutirse con su médico de familia. Por favor, tenga en cuenta que la información médica continuamente está cambiando. Por lo tanto, alguna información puede no estar al día. Gracias. Redacción Faro.