domingo, 13 de octubre de 2013

Quemaduras 3ra. parte

Quemaduras 3ra. parte

Seguimos hoy tratando el tema de las quemaduras localizadas que pueden ocurrir en nuestros hogares y cómo debemos actuar en estos casos de quemaduras?

Quemaduras localizadas

b) Quemaduras por sustancias químicas

¿Qué hacer?

Detén o retira la causa de la quemadura tan rápido como te sea posible.

  1. Lava la zona quemada con grandes cantidades de agua limpia durante 15 (quince) minutos. Si la zona dañada es amplia, utiliza una ducha o una manguera.
  2. Retira la ropa contaminada mientras continúas mojando la piel con agua.
  3. Cubre la zona quemada con gasas o telas limpias y húmedas.
  4. Averigua qué tipo de sustancia provocó la quemadura y busca asistencia médica en forma inmediata.
  5. Si la quemadura es por una sustancia química en forma de polvo seco, como la cal, te recomendamos no mojes con agua y, sin tratar de retirarla de la piel, pasa una gasa seca y retira la ropa.


Aporte del Dr. Daniel Racca - SEM Morteros (Córdoba) R.A.

domingo, 29 de septiembre de 2013

Razones para ser hombre

Razones para ser hombre

Si alguna vez has tenido dudas respecto a si es "bueno" o "positivo" ser hombre, aquí te acercamos siete (7) razones por las que es maravilloso ser hombre.

1. Las conversaciones telefónicas duran 30 segundos.

2. En las películas los desnudos son casi siempre femeninos.

3. Sabes cosas sobre autos y pesca.

4. Para unas vacaciones de 15 días necesitas sólo una valijita.

5. Tenis fútbol los domingos.

6. No tenés que monitorear la vida sexual de tus amigos.

7. Las colas al baño son un 80% menores.

8. A los viejos amigos no les importa si has subido o bajado de peso.

9. En la peluquería no te roban.

10. Mientras hacés zapping, no tenés que parar cada vez que ves alguien llorando.

11. Que no te caiga bien una persona no significa que no te guste tener sexo con ella.

12. Todos tus orgasmos son reales.

13. Una panza de cerveza no te hace invisible al otro sexo.

14. No tenés que llevar una cartera llena de tonterías a todos lados.

15. No tenés que taparte la pollera cada vez que subís una escalera.

16. Podes ir al baño sin ir en grupo.

17. Tenéis el mismo apellido toda la vida.

18. Podéis dejar la cama de un hotel sin hacerla.

19. Cuando tu trabajo es criticado, no tenés que pensar que todos secretamente te odian.

20. No tenés que recordar fechas de cumpleaños y aniversarios.

21. Nunca tenés que limpiar el inodoro.

22. Podés estar bañado y listo en 10 minutos.

23. En el sexo nunca tenés que preocuparte por tu reputación.

24. Si alguien se olvida de invitarte a algún lado, todavía puede ser un amigo/a.

25. Tu ropa interior cuesta $10 un pack de tres.

26. Ninguno de tus colegas de trabajo tiene la capacidad de hacerte llorar.

27. No tenés que afeitarte del cuello para abajo.

28. Si tienes 40 y sos soltero a nadie le importa.

29. Pensás que la idea de tocar el timbre y salir corriendo es graciosa.

30. Podés disfrutar en silencio de un paseo en auto.

31. Las flores arreglan todo.

32. Nunca tenés que preocuparte de los sentimientos de otras personas.

33. Pensás en el sexo el 90% del tiempo, desde que te despertás.

34. Podés llevar una camiseta blanca a un lugar con mucha agua que salpique.

35. Tres pares de zapatos son más que suficiente.

36. Podés decir cualquier cosa y no preocuparte por lo que piensa la gente.

37. "Jugar" antes del sexo es opcional.

38. Luis Miguel, Tom Cruise y los demás no existen en tu universo.

39. Te podés quitar la camiseta cuando hace calor.

40. No tenés que limpiar tu apartamento cada vez que entra alguien.

41. Los mecánicos no te mienten.

42. Te importa un bledo si alguien se da cuenta o no de tu nuevo corte de pelo.

43. Podés ver televisión con un amigo, en total silencio durante horas, sin pensar "debe estar enojado conmigo".

44. Tenés un solo estado de ánimo durante todo el tiempo.

45. Podés admirar a Clint Eastwood sin matarte de hambre tratando de parecerte a él.

46. No tenés que ir a otra estación de servicio porque "el baño esta muy sucio".

47. Sabés por lo menos 20 formas de abrir una cerveza.

48. Podés sentarte con las piernas abiertas sin importarte lo que estés usando.

49. Nunca te perdés un encuentro sexual porque te duele la cabeza.

50. Vestido de bodas: $ 12.000; traje alquilado: $ 100.

51. No te importa si alguien habla a tus espaldas.

52. Siempre hay algún partido en la televisión.

53. El control remoto es sólo tuyo.

54. La gente nunca echa miraditas a tu pecho cuando le hablas.

55. Podés pasar a visitar a un amigo sin tener que llevarle un regalo.

56. Si alguien aparece en una fiesta con tu mismo pullover, podés llegar a hacerte amigo suyo.

57. Si no llamas a un amigo cuando dijiste que lo ibas a llamar, no le va a decir a tus amigos que has cambiado.


Bueno..., tienes razón, no fueron siete, sino cincuenta y siete. ¿Habrá alguna razón más para ser hombre?


Muchas gracias por el aporte enplenitud.com



Frases inolvidables de nuestras madres

Frases inolvidables de nuestras madres

Casi con seguridad al leer estas frases recordarás que fueron dichas por tu mamá, en algún momento de tu vida. ¿Te animas a encontrarla?

1. Un día de estos se levantan y no me van a encontrar, y a ver qué hacen...

2. Como aquí tienen a la 'sirrrrvienta' que les hace todo...

3. Todo lo que me he sacrificado por ustedes y miren cómo le pagan a uno

4. Ese es el ejemplo que les está dando a sus hermanos

5. ¿Usted sí reza y se persigna antes de dormirse?

6. Uno les contesta el teléfono y ni siquiera dicen buenos días o por favor

7. Cuántos niños no estarán deseando ese plato de comida, y usted rechazándolo

8. Para que hagan las cosas bien hay que estar detrás de ellas (vainazo directo para la empleada que mira la telenovela)

9. Yo no sé porqué esta juventud de ahora se mantiene muerta de pereza

10. Usted no se manda solo, cuando trabaje y se mantenga, hablamos.

11. Mientras usted viva en esta casa, se hace lo que yo diga

12. ¡Ustedes me van a volver loca!

13. Pero si se acaban de ver, no entiendo porqué siguen hablando por teléfono (típica para adolescentes ennoviados)

14. Esa amistad no me gusta

15. Yo ya les enseñé lo bueno y lo malo, ustedes verán

16. Es mejor que vaya comido, porque uno no sabe con qué le van a salir

17. Para que le hagan un favor a uno hay que arrodillarse, en cambio viene cualquiera de la calle y salen corriendo

18. No se le olvide que primero fue mamá que novia

19. Me hace el favor y le dice a su amigo que se baje y timbre, que esto no es 'drive-in' para estar pitando (era exclusivo de las mujeres y el que pita ahora es el celular)

20. Usted qué cree ¿que esto es un hotel?

21. Mire... (ponga aquí su nombre, si es compuesto mejor, por ejemplo Diego Andrés) no me conteste ni me levante la voz

22. Para qué me preguntan si van a hacer lo contrario

23. Mijo, ¿usted sí está comiendo bien?

24. Es que es igualito a su papá (¿a quién quiere que el hijo se parezca?)

25. No les habremos dado lujo ni riqueza, pero les dejamos estudio. 

26. En la calle son sólo risas y en la casa todo les molesta

27. Cuando tengan hijos se van a acordar de mí

28. Vaya, pregúntele primero a su papá, a ver él qué dice

29. ¡Con usted todo es una lucha!

30. Estas no son horas de llamar a una casa decente

31. Me puedo estar muriendo y ustedes no le pasan a uno ni un vaso de agua

32. El teléfono no es para hacer visitas (gracias Dios mío por la llamada en espera y el celular)

33. Ese cuarto suyo parece un chiquero, no tiene arrimadero

34. Qué van a hacer el día que me muera, quién les va a hacer todo...

35. ¡Es que esas mujeres de ahora no saben hacer nada!

36. Eso era que no le convenía. Lo que es de uno, es de uno

37. ¿Amigos? Amigos lo que tenga en el bolsillo

38. ¡Ah! Usted verá, para qué no me hizo caso

39. El día que me convierta en un estorbo y en una carga para ustedes van y me tiran a un ancianato (asilo de ancianos)

40. Creen que porque ya dan algo en la casa pueden tratarlo mal a uno 

41. Una cosa es libertad y otra libertinaje

42. No hay como el 'hotel mamá'

43. Hasta la una, ni un minuto más (cuando le iba bien. Hoy, nadie baja de las 3 a.m.)

44. ¡No hay poder humano!

45.¿A qué hora va a llegar?

46. ¿Por qué no me contesta el celular?

47. Cuando será que tienen tiempo para mí

48. ¿Eso es lo que le enseñan en el colegio?

49. Se lo dije...

50. Porque yo soy su mamá ¡y punto!


¿Has encontrado la frase de mamá?


Muchas gracias enplenitud.net 



viernes, 27 de septiembre de 2013

Broncemia

Broncemia

Hoy conoceremos un poco más sobre este tema que salió a la luz hace poco tiempo. Te ofrecemos la entrevista al Dr. Francisco Occhiuzzi publicada en el sitio web de Radio María

"La Broncemia, una enfermedad de la medicina moderna

Los broncémicos son aquellos que sueñan con tener su estatua de bronce bien exhibida. Es una actitud de soberbia.

“Si nunca miras hacia arriba, siempre pensarás que eres el punto más alto”. Anónimo

VLF: Los broncémicos son aquellos que sueñan con tener su estatua de bronce bien exhibida. La broncemia es una enfermedad poco conocida con este nombre, pero en realidad es muy común y todos en algún momento la padecimos.

     FO: Si nos trasladáramos a la época de Adán, al dejarse tentar para quererse parecer a Dios, ese gesto de soberbia es lo que hace que Adán sea corrido del paraíso. A eso se le dio mucha importancia a nivel del cristianismo y de entidades religiosas. Es una de las virtudes capitales, la humildad es prácticamente el único remedio que tenemos para combatirla.

     VLF: San Agustín tenía una definición sobre la soberbia: “La soberbia no es grandeza sino hinchazón. Y lo que está hinchado, parece grande pero no está sano”. Otra definición de soberbia es la que señala tres características: subirse a un trono, querer todo para uno y no querer dejar actuar a los demás. Esta enfermedad, según has dicho, atraviesa por dos etapas. ¿Cuáles son?

     FO: Narciso Hernández hablaba de esas dos etapas. La primera, la “importantitis”. El afectado por esa importantitis se creía merecedor de todos los honores. Cuando su bronce en sangre aumentaba, pasaba a la otra etapa: la “inmortalitis”, donde pensaba que la humanidad debía sentirse orgullosa de su paso por la tierra. El broncémico cree que es lógico que su esfinge se exhiba en estatuas de bronce, que canten su inmortalidad en cualquier parte: en su lugar de trabajo, en su ciudad… Él hablaba de un bronce que empezaba por los pies, después subía, llegaba al corazón, y ya quedaban con poco afecto hacia los demás, perdían la sonrisa, y caminaban arrastrando los pies (según decían algunos: no caminan. Se desplazan). Cuando el bronce les llegaba al cerebro ya se creía una estatua íntegra e inmortal.

     Creo que el medio ecológico ideal para el contagio y desarrollo de esta enfermedad es la universidad y todos aquellos lugares que presumen un alto nivel de intelectualidad: directores de empresas, clubes deportivos de renombre, e incluso en instituciones religiosas. También en la clase política: al comenzar a ocupar cargos de importancia, es como que se transforman y quieren inmortalizarse en el bronce: allí aparecen lugares, obras que llevan su nombre tratando de perpetuar su memoria.

     Cuando yo comencé a interesarme por este tema, pensé que esto se daba en personas a partir, aproximadamente, de 50 años, con una vida intelectual y profesional más o menos cumplida. Conocí médicos que recorrían las camas de los hospitales como si los enfermos fueran personas que estaban ahí, enfermas, y actuaban sobre la enfermedad y no sobre la persona, porque se sentían superiores. Llama la atención los broncémicos a cualquier edad y en cualquier nivel: tenemos broncémicos no sólo entre los profesores sino también entre los alumnos, no sólo entre los médicos sino también entre los residentes y hasta entre los pacientes. Son esos pacientes que llegan a la sala de espera sin turno, entran sin saludar a nadie y quieren ser atendidos inmediatamente antes que los otros. Y si tienen turno suelen faltar a la cita médica sin siquiera tener la atención de avisar. Los broncémicos no aprecian las cualidades de los otros, no reconocen las cosas buenas que hacen los demás, no felicitan a nadie. Miran a los otros por encima de sus hombros. No los empequeñecen sino que simplemente los distancian de ellos. Es posible que si uno está hablando con un broncémico, pueda irse sin que siquiera se de cuenta y siga hablando solo, con su discurso egolátrico. Piensan que no tienen que escuchar a otros porque todo lo saben, hacen las cosas mejor que los otros. Hablan como ‘subidos sobre un pedestal’. Hay posturas corporales, la forma de caminar que los caracterizan.

     VLF: ¿Por qué la parte intelectual le gana al corazón? ¿Qué hay que hacer para que esto no suceda?

     FO: Creo que naturalmente, cualquier cosa que nos alague, hace que nos sintamos orgullosos. Pero el orgullo no es lo mismo que la soberbia. Pero el poder saber el límite que uno tiene, sentir que no por sentirse orgulloso por algo uno está por encima de los demás, no es soberbia. El orgullo por una causa noble hasta puede considerarse una virtud. Pero la soberbia es inaceptable y a cualquier edad y en cualquier nivel estamos expuestos a que las cosas que nos alagan se conviertan en ‘gramos de bronce’ que comienzan a ingresar en nuestra sangre y nos conviertan poco a poco en broncémicos.

     En el diario 'El cronista de Málaga', un periodista conocido de allí, Miguel Angel Santos Guerra, decía: ‘no comprendo a los broncémicos que se esmeran por permanecer en estatuas de bronce, cuando estamos acostumbrados a ver que las estatuas de bronce tienen todas sus cabezas sucias con excrementos de palomas y sus patas inertes orinadas por los perros”.

Para llegar. Baglietto

Necesito que me escuches un momento, compañero de fatigas y de azar,
eres alguien que quiero y que respeto y agradezco tu tiempo y tu amistad.
He roto el silencio de las hojas con un lápiz que me ha abierto en canal...
aunque parece que ser sincero asusta y por eso te vengo a preguntar.
Para llegar, he de ser leal, para llegar, he de continuar,
para llegar, he de ser capaz de convertir el sueño, con la antorcha en realidad.
Para ganar, he de ser leal, para ganar, he de continuar,
para ganar, ¿de qué sirve ganar? si no ganan conmigo los que vienen detrás.
He soñado como Martin Luther King que vivíamos juntos en un gran país,
con hombres y mujeres orgullosos de la carrera de principio al fin.
Y volviendo la página del tiempo, me he encontrado con un vendaval
de pasiones que matan en silencio y organizan la derrota de la paz.

VLF: Decías que el broncémico pierde la capacidad de sonreír. No solo pierde la capacidad de sonreír a los demás sino también de poder reírse de uno mismo ¿Cuáles son las consecuencias de esto?

     PO: Eso produce el alejamiento de los demás. La persona soberbia es incapaz de compartir y por tanto se aísla. No pueden compartir la mesa, no pueden compartir ciertas cosas de cultura. La soberbia no es aceptada por nadie y por eso se van quedando solos.

     VLF: ¿Se da por igual en hombres que en mujeres?

     PO: No lo podría asegurar, pero dicen que en las mujeres se convierten en casos irreversibles.

     VLF: Decías también que el broncémico tiene deseos de hablar, que está en relación inversa con su edad.

     PO: Narciso Hernández hablaba de la ‘diarrea mental’: su cerebro deponía todo lo que le cabía para poder demostrarse superior a sus colegas. Para poder mantener el brillo de su bronce y poder evitar que se le oxide, el broncémico debía manifestar que tenía conocimiento de todo, y generalmente leía cosas de manera muy superficial y sobre eso hablaba como si conociera mucho. Generalmente aparentan lo que no son, aparentan lo que no tienen adentro. No necesitan escuchar a los otros porque todo lo saben, y eso es muy desagradable.

     VLF: ¿Es esta una enfermedad actual o viene desde antes?

     PO: Ya desde 300 años antes de Cristo, estaba Galeno, del cual todo el mundo conoce, que era un hombre muy soberbio, hablaba permanentemente de su fama, de su popularidad, del dinero que ganaba, y revestía todas sus curaciones con un halo de misterio para que parecieran milagrosas. 1.500 años antes de Cristo, en la India ya se da la clasificación de las clases sociales en 5 clases. De las dos primeras clases: la de los reyes y la de los médicos, se decía que descendían directamente de los dioses. Estudiando la historia de la medicina hablamos de Hipócrates que también se decía directamente descendiente de los dioses (y todavía en muchos lugares del mundo los médicos hacen el ‘juramento hipocrático’). Sin ninguna duda esto no es una cosa de ahora. Lo que pasa es que con el tema de Internet ahora tiene mucho más difusión.

De no ser lo que soy. José Luis Perales

De no ser lo que soy, me gustaría haber nacido libre
sin credos, ni ataduras ni doctrinas que amordazan y ahogan
y hacen irreversibles las heridas

De no ser lo que soy me gustaría ser el grito solidario
sin demoras ni horarios que los pobres, no pueden esperar

De no ser lo que soy me gustaría en un juego de magia
poder cambiar el llanto por la risa
que si un niño al nacer es bienvenido, nacer para sufrir es un contrasentido

De no ser lo que soy me gustaría desnudar de miseria
a este mundo que corre medio loco amasando fortunas
y empobreciendo el alma poco a poco

De no ser lo que soy me gustaría ser el dueño de las llaves
y conseguir la clave para que el hombre sea más feliz

De no ser lo que soy me gustaría borrar del diccionario
la palabra que duele, la mentira.

VLF: ¿Cómo se previene la broncemia?

     PO: Los que podemos ayudar, debemos ayudar a otros que crezca en ellos la humildad y el espíritu de servicio. Y eso sólo se puede hacer con una acción cotidiana, permanente, con el ejemplo diario y luego la palabra. Los médicos, por ejemplo, enseñando a los residentes al tratar con los pacientes. Muchas veces los enfermos agradecen al médico. ¿Cuántas veces el médico agradece al enfermo el haber confiado en ellos? Pocas veces escuchamos eso. El agradecer a otros es característica de la persona humilde. Y el espíritu de servicio es el profundo deseo de satisfacer a aquellos que esperan cosas de nosotros, que nos buscan, que nos necesitan. El espíritu de servicio es una actitud, una forma de vida, una forma de sentir las cosas, sentir profundamente la humildad. Se respeta al otro, se desea ayudarlo. Y la persona que lo posee se retroalimenta sabiendo que le hace un bien a alguien, Y si además eso se hace en forma gratuita, el premio interior que se recibe, la satisfacción de saber que está haciendo algo por alguien, es enorme y no tiene precio. El servicio es un acto que no necesita el uso de la razón, es un acto instintivo: si yo alcanzo a alguien algo que se le cayó, es una acción buena, pero sólo eso.

     Y lo primero es que el broncémico pueda reconocer que lo es. A veces el broncémico habla como si el problema lo tuvieran los otros y no alcanza a verlo en él mismo.

     Me contaba una amiga, que realmente es humilde y trataba de inculcarle eso a sus familiares, que veía soberbia en algunos de ellos. Y me decía –ella es veterinaria-: de lo único que estoy segura es de que los únicos que no se van a contagiar de soberbia son mis pacientes. Con esto quiero decir: es difícil evitar la broncemia en los chicos jóvenes.

     Hay una frase anónima que me gusta mucho y yo uso con mis alumnos: “Si nunca miras hacia arriba, siempre pensarás que eres el punto más alto”. Eso es una realidad. A mí me sirvió personalmente para cambiarme cuando comencé a sentir en mí la broncemia. Interiormente, en mi corazón, comencé a ocupar el lugar que yo tenía dentro de mi profesión y dentro de mis colegas. Con mucho orgullo pero sin soberbia digo que yo tengo tres premios nacionales de trabajos míos relacionados con la cirugía, que en algún momento me hicieron sentir en lo más alto. Pero en algún momento puse en una mesa todo lo que yo consideraba mis triunfos profesionales junto con mis fracasos, y ahí me encontré al ras de mi verdadera posición, y traté de evitar que cualquier cosa que pudiera fomentar mi broncemia quedara afuera. Tomar las cosas de una manera para evitar que el bronce se nos acumule, porque no somos más que los otros.

     Es importante tratar de evitar la crítica de la actitud de los otros. La crítica hacia el otro, sobre todo entre colegas, no es buena. Los errores que comete el otro es muy posible que también nosotros podamos cometerlos. Creo que hacer ver la importancia de esto es una manera de estimular la humildad. Sean humildes hasta en el comentario con sus colegas.

     Y una cosa es enseñarle a los otros, y otra cosa es educarlos. Enseñar es instruir. Educar es transmitir no sólo conocimientos sino además valores, costumbres, formas de actuar, de vivir. Y no sólo a través de nuestras palabras, sino fundamentalmente a través de nuestras acciones, de nuestros sentimientos, de nuestras actitudes. Es imposible hacer que el otro deje de lado la soberbia porque se lo digamos, como si fuera una orden. Eso tiene que salir de lo más profundo de nuestro corazón para que se le meta adentro la humildad y el espíritu de servicio, y no de un día para el otro, sino poco a poco.

     A veces, por nuestra soberbia, consideramos que nuestros actos no son recompensados como debieran, que nos merecemos otra cosa. Cuando hacemos algo, debemos pensar que nuestro trabajo no puede medirse ni con dinero ni con reconocimiento si realmente tenemos al hacerlo una actitud de servicio.

     Debemos insistir en tratar de estimular la humildad".


Muchas gracias Digna!


El Papa Francisco: Opinión de un agnóstico

El Papa Francisco: Opinión de un agnóstico

Desde que asumió Francisco Bergoglio como Papa, numerosos son los periodistas que han emitido su opinión respecto a su trayectoria, a su misión como nuevo Papa de la Iglesia Católica y a la ardua tarea que él -con su sabiduría y vitalidad- planea llevar a cabo durante su mandato.
Francisco Bergoglio, Papa de la Iglesia Católica

     Muchos de ellos -por no decir la mayoría- son católicos o protestantes. Como consideramos que debemos escuchar "todas las campanas" para tener una visión un poco más apegada a la objetividad, hoy traemos la opinión de un agnóstico.

     Así es, desde Redacción Faro, te ofrecemos la opinión de una persona reconocida por su intelecto y trayectoria en los medios de comunicación. Rogelio Alaniz, periodista y docente, posee un programa de radio en LT10 Radio de la Universidad Nacional del Litoral, Santa Fe, titulado "Hoy y mañana", que se difunde todos los domingos desde la hora 10, desde hace muchos años. También es columnista del diario El Litoral de la misma ciudad santafesina.

     Aquí está el enlace para que puedas escuchar el audio.

http://www.lt10digital.com.ar/columnas/val/1893/unpapaargentinoparaelsigloxxi.html

Una vez dentro del sitio web, haz clic en la flecha de avance del audio para escuchar el editorial con que abrió su espacio el pasado domingo 22 de septiembre.